Como raro, mientras en Europa se alzan voces advirtiendo los peligros de una fuerte corriente ultraderechista que podría estarce gestando en el continente, en Estados Unidos coquetean con la idea de no pagar las deudas y posiblemente producir otra crisis económica, en medio oriente las revoluciones parecen haberse estancado en terribles guerras y aquí mismo estamos ad portas de quedar en ridículo con la comunidad internacional con nuestro súper mundial sub 20; el gran motivo de debate actual no es otro que el matrimonio homosexual (lo que me parece menos importante que el fiasco en el mundial); se alzan voces a favor “de la familia”, los jerarcas religiosos olvidan viejas rencillas y (como siempre) sueñan con recuperar algo del viejo esquema: iglesia=estado; y “diversos sectores” de la sociedad colombiana “moral y decente” deciden que así no debe ser la cosa. Nosotros pensamos que debe aprobarse.

Tal vez ellos también.