Es reconocido como uno de los más grandes idiotas que nuestra “élite” política ha parido, tomado como uno de los más grandes giles y boquisueltos que tenemos por ahí; ya antes a cometido estupideces de diversas calañas, diciendo cosas de las que luego tiene que retractarse y por las que muchos lo ven como pequeño idiota. No hablamos de Juan Manuel Corso, (aunque la descripción anterior también le sentaría) sino de alguien un poco más tonto, uno de esos niños que si hubieran estudiado con nosotros detestaríamos, o bien por ser lamesuelas, o de esos compañeros debiluchos que por peliones se hacen dar, o, como en este caso particular, por las dos: Francisco “Pacho, no te metas” Santos. Su reciente comentario sobre la coyuntura de la reforma a ley 30 (de educación superior) que el movimiento estudiantil parece haber logrado tumbar le merece el:
